La Venezuela que sueño
Desde Alta Mar -. Sí amigos míos sueño, aún poseo la bendición divina de poder soñar por encima de las vicisitudes y convulsiones, lo hago por Venezuela, por este país que hoy yace en medio de un torbellino de acontecimientos que demuestran la fragilidad de una sociedad fragmentada y todavía envenenada por aquella ponzoña que nos picó causando la calentura del odio que domina nuestra anatomía. Sueño porque es un deber de todo hombre poder hacerlo, ya que gracias a este somos capaces de sacar fuerzas donde antes flaquezas solo abundaban, porque tan sólo de la imaginación podemos cosechar las ideas y acciones que más tarde serán la corona de laureles que adornaran los hechos que ejecutemos. Lo hago, sí con mucha fe en Dios, porque no existe otra forma de vivir. Allí en el reino de Morfe, pero estando aún despierto, podemos soñar con aquella Venezuela que siempre hemos besado y acariciado pero que jamás hemos poseímos en verdad. Allí donde el reloj se detiene y la brisa sopla con de...