Economía simple
Desde Alta Mar -. En mis tiempos de estudiante liceísta y universitario lo más rápido y económico, a la hora de la tarde, para engañar el hambre era dos o tres, siempre he comido un poco más de esto, de perros calientes con su debido refresco. En esos días, por cierto entre la gestión del Dr. Rafael Caldera y el inicio de la era de Hugo Chávez, la inversión era pírrica. Desayunar un par de empanadas con su jugo o comerse una bala fría en la calle, no pasaban de unos cuantos bolívares, tanto que pobres estudiantes saciaban su apetito a bajo costo. ¡Ahora bien! Con el socialismo del siglo XXI comer dos perros calientes con su bebida gaseosa llegan, y hasta superan, los 200 bolívares, es decir, unos 200 mil bolívares de aquellos viejos, que dicen que eran débiles, aunque en la práctica eran más rendidores que los “fuertes” de la revolución. El destrozo de la economía nacional ha sido terrible. El madurismo ha profundizado una crisis que se había gestado por la errática vi...